golpea a cabecillas que delinquían desde prisión en cinco penales del país

Operativos simultáneos permitieron incautar celulares y elementos de comunicación usados por integrantes de “La Oficina de Buga” para coordinar homicidios y extorsiones desde centros penitenciarios
  • un policía realizando registros con guía canino en centros carcelarios
  • policías realizando registros en centros carcelarios

En desarrollo de una ofensiva nacional contra el crimen organizado, la Policía Valle del Cauca, en coordinación con el INPEC, lideró una Megatoma simultánea en cinco centros carcelarios del país, impactando estructuras criminales que continúan delinquiendo desde los establecimientos de reclusión.

 

Las intervenciones se realizaron en los centros penitenciarios de Buga, Girón, Tramacua, La Dorada y Picaleña, donde se encuentran privados de la libertad actores criminales vinculados al Grupo Delincuencial Común Organizado (GDCO) “La Oficina de Buga”, responsables de dinamizar delitos como el homicidio y la extorsión en el municipio de Buga.

 

Durante los operativos, las autoridades efectuaron registros en 14 celdas de alta y mediana seguridad, impactando a un total de 270 personas privadas de la libertad (PPL).

 

En los procedimientos adelantados en los establecimientos carcelarios se destacan los siguientes resultados:

 

La Dorada: intervención a celda de alias “Kawasaki”, donde se incautaron 2 teléfonos celulares, 2 cargadores y 4 tarjetas SIM.

 

Picaleña: intervención a celda de alias “Luis Cuevas”, con la incautación de 2 celulares y 1 cargador.

 

Tramacua: intervención a celda de alias “El Enano”, donde fueron hallados 2 teléfonos celulares, 1 cargador, 2 tarjetas SIM y 1 memoria USB.

 

Resultados totales de la operación:

 

  • 46 teléfonos celulares incautados
  • 34 cargadores
  • 15 tarjetas SIM
  • 15 elementos cortopunzantes
  • 01 memoria USB
  • 200 gramos de base de coca 
  • 2 libras de marihuana 

 

Estos elementos eran presuntamente utilizados por los internos para continuar coordinando actividades delictivas desde los centros de reclusión, afectando la seguridad ciudadana en diferentes regiones del país.

 

Con estas acciones, las autoridades logran debilitar las capacidades criminales de cabecillas y actores delincuenciales que, pese a estar privados de la libertad, persistían en la comisión de delitos.

 

La Policía Nacional y el INPEC reiteran su compromiso de continuar desarrollando este tipo de intervenciones para garantizar la seguridad y evitar que las cárceles sean utilizadas como centros de operación del crimen organizado.