La Dirección de Bienestar Social y Familia hizo posible una experiencia inolvidable para diez familias de policías provenientes de lugares apartados del país, quienes, por primera vez, tuvieron la oportunidad de conocer el mar.
La actividad se desarrolló en el centro vacacional de la Policía en Tolú, donde se dispuso toda la logística necesaria para brindar descanso y momentos especiales a los invitados, acompañados por sus hijos durante esta experiencia.
Entre sonrisas, lágrimas de emoción y abrazos, las familias vivieron momentos que quedarán para siempre en sus corazones. Uno de los instantes más significativos ocurrió cuando las madres, con los ojos vendados, escucharon por primera vez el sonido de las olas antes de descubrir el océano frente a ellas. La emoción de ese encuentro con el mar reflejó la importancia de generar espacios que fortalezcan la unión familiar y reconozcan el esfuerzo y la vocación de quienes sirven al país.
Durante la jornada, los asistentes también recorrieron la ciénaga La Caimanera, disfrutaron de las playas del lugar y compartieron una noche blanca llena de música, alegría y actividades recreativas que fortalecieron los lazos familiares.
Más que un viaje, esta iniciativa representó el cumplimiento de un sueño para muchas de estas familias, reafirmando el compromiso institucional de promover escenarios de bienestar, integración y reconocimiento que dignifican a la familia policial.